Era mi gato
- 16 feb 2018
- 1 Min. de lectura

Atrapó a mi gatito, con una mano le agarró el cuello con fuerza y con la otra agarró las patitas de atrás, yo lo quería parar pero... ¿cómo? yo soy un niño y solo tengo 7 años, no sé que hacer. Pepito es muy pequeño para escapar, se sacude, no va a poder escapar,lo sé, le ha hecho esto a otros gatos más grandes. -¡No lo hagas, suéltalo! por favor, es mi gatito, el primero que tengo. Mi pobre gatito maúlla muy feo, parece que llora, él lo lleva a donde hay agua y lo hunde en el agua, y lo tiene ahí, lo mira ahogarse. -No lo mates, no quiero que muera ¡no seas malo, no! Cuando mi gatito deja de moverse, él lo suelta, y se cae al fondo, yo lo agarro y lo saco del agua, parece un pequeñito peluche roto y mojado, me dan muchas ganas de llorar y le digo: -¡Perdón, pepito, perdón! A veces, no puedo controlar mi cuerpo y hago cosas malas.













Comentarios